lunes, 3 de agosto de 2009

Última etapa: L'Ametlla de Mar - Vall de Almonacid - Segorbe






























Hoy me he despertado con la intención de enfundarme el traje de cordura por última vez en este viaje. Junto a la playa, en L'Ametlla, la temperatura era agradable y el cielo estaba cubierto. No me preocupaba la posibilidad de lluvia, eso era poco probable. En paises del norte hubiese sido agua segura, pero en casa, por desgracia, eso es diferente.

Mi hijo Samuel y yo nos hemos preparado prontamente y hemos salido a la puerta principal del camping para perder el menor tiempo posible, de modo que cuando llegasen los Garí ponernos en marcha de inmediato. Al final no hemos podido compartir ruta con Aina porque no se encontraba bien, aunque se ha recuperado para los últimos kilómetros que sin duda han sido los mejores de todo el viaje.

Hemos recorrido los primeros 100 kms, mitad aproximada del recorrido, apenas sin darnos cuenta. Evitando N340 para tomar dirección Amposta. En la primera gasolinera le hemos puesto a las motos 5 litros de combustible, yo en mi supertanque y Samuel en una garrafa que había traido para la ocasión.

De Amposta hemos ido a buscar La Senia e inmediatamente hemos pisado asfalto de la Comunidad Valenciana... Canet lo Roig, La Jana y Sant Mateo. En esta última localidad nos esperaba el incombustible "Quemadillo", que subido a lo alto de una rotonda, armado con su cámara filmadora, ha ido grabando nuestra llegada a los límites que él gusta en seguir denominando "Reino de Valencia". Lo cierto es que para celebrarlo ha traido consigo una botella de cava, que no me explico todavía cómo lo ha conseguido, pero estaba realmente frío. Los tres hemos brindado por la feliz entrada en tierras de "casa".
Nuevamente en marcha hemos pasado por algunas poblaciones más: La Salsadella, Coves de Vinromá, Cabanes, Pobla Tornesa... giro a la derecha a buscar Vilafamés, L'Alcora y finalmente Onda donde deberían aguardarnos los compañeros del grupo de vespineros de Segorbe. Ciertamente no estaban allí porque nos habíamos adelantado sobre la hora de la cita. Hemos hablado por teléfono con Toni "bicis" para convenir encontrarnos en el camino a Alcudia de Veo donde teníamos previsto comer todos juntos antes de la llegada a Vall de Almonacid primero y a Segorbe como punto final del viaje.

La alegría al encontrarnos por el camino ha sido enorme. De inmediato se formado una pequeña comitiva de vespinos hasta el restaurante. Durante la comida hemos hablado mucho y disfrutado de un ambiente estupendo. Anécdotas del viaje y comentarios de todo tipo han supuesto el condimento perfecto a una estupenda comida.

Con los estómagos satisfechos nos hemos puesto nuevamente en marcha para el tramo final... no imaginaba yo lo que me esperaba. Llegada a Algimia de Almonacid y dos kilómetros más abajo a Vall de Almonacid donde existe una parado inevitable, ya que para mí es punto obligado de salida o llegada de viajes en moto... soy así de supersticioso. Como eran las cinco de la tarde y hacía mucho calor el recibimiento no ha sido multitudinario, estaba la familia y los amigos, aunque más tarde he recibido las felicitaciones de casi todo el que me encontraba por las calles. Unas horchatitas frescas en el bar y nuevamente en marcha para lo que podríamos llamar "el apoteosis" del viaje.

Ya digo que no sabía lo que me esperaba, no me han querido decir nada, de manera que ya andaba maquinando para mis adentros lo que estos "desalmados" de comañeros me tendrían preparado...
En Cárrica (Peñalba) esperaba un coche de la policía municipal de Segorbe que ha precedido a una comitiva que a esas alturas ya era numerosa: Vespinos, motos clásicas y nuevas y coches. Tal como íbamos bajando a la capital del Palancia el grupo era cada vez más numeroso y también más ruidoso. Entrada en Segorbe ante la atónita mirada de la gente que transitaba por la calle, aunque al acercarnos a la calle Castellón, donde está ubicado el local de la franquicia Ferrocarril 1870, la gente que allí estaba ya aplaudía como si de alguien importante se tratara. He de confesar que aquello me ha dado un poco de, permitirme la palabra, "acojono"... qué me habrían preparado esta gente. Tere, "la presi", circulaba a mi izquierda y de vez en cuando para tranquilizarme me decía: ¡ya verás la que te espera!... eso no era muy tanquilizador...
Al final, en la puerta de Ferrocarril 1870 hemos parado las motos y he descendido de la Bella Durmiente..."éste si que es el destino final del viaje, lo hemos conseguido". Allí mismo estaba una representación del ayuntamiento de Segorbe, con su alcalde Rafael Calvo al frente, el alcalde de Vall de Almonacid y muchas más personas, además de las cámaras de televisión y algunos medios más... en fin... qué os voy a contar: "im-presionante".

Dentro del local habían preparado una recepción oficial, con rueda de prensa incluida. El alcalde de Segorbe me ha entregado una placa conmemorativa y a continuación hemos disfrutado de un vino de honor. El resto de la tarde he estado contando detalles del viaje a los medios de comunicación y algunos hemos vuelto a Vall de Almonacid para cenar unos bocadillos en compañía de gente del pueblo que hoy disfrutaban de una cena popular como primer acto de las fiestas de verano. La sobremesa ha sido breve porque todos teníamos suficientes motivos para desear ir a la cama lo antes posible.

El viaje ha terminado según lo previsto. No ha habido problemas, ni mecánicos ni físicos de importancia. Hemos visto multitud de paisajes diferentes, padecido frío y calor, pero siempre en dosis soportables... ¿repetirlo...? por qué no, pero si ya lo he hecho y ha salido bien qué sentido tiene hacerlo nuevamente (palabras de Ignasi Florensa "Lluc Rodamón") que dijo con toda la razón, que además sería tentar a la suerte puesto que esta experiencia no está en absoluto libre de riesgos. En otro vehículo, con la familia y de turismo... encuanto pueda...

Ahora espero descansar unos días y más adelante poder ofreceros en estas páginas algunos detalles o información que pueda ser útil a personas que deséen realizar un viaje con el mismo destino. También ofrecer información de los próximos proyectos personales y en compañía de los amigos del grupo de vespineros de Segorbe. Creo que en breve nos constituiremos en asociación, no puede ser de otro modo puesto que ya vamos lanzados.
Por último quisiera recordar a los que antes que yo hicieron también el mismo viaje. Miquel Àngel Sánchez y Ernesto Palmieri. Durante gran parte del camino los tuve presentes y me pregunté de qué manera pudieron resolver ellos los probleas que contínuamente se me iban planeando a mí mismo. Reconozco ahora sus méritos, que con menos medios y apoyo que yo, dejando a un lado el económico (mejor así), consiguieron culminar el sueño que supone "un paseo en Vespino a Cabo Norte", algo al alcance de cualquiera pero que pocos nos aventuramos a intentarlo...

Continuará...

Valentín

5 comentarios:

SOÑADOR dijo...

Enhorabuena Valentin, me has puesto los pelos de punta hoy. Te he imaginado esa recepcion...Disfrutalo.

Anónimo dijo...

FELICIDADES VALENTÍN.
ANDRÉS Y MARISA

Anónimo dijo...

Un besazo. Campeón.

vayeciyos dijo...

Muchas felicidades Valentín, ahora a descansar y a disfrutar de la familia y amigos.

saludos!

MIQUEL ÀNGEL dijo...

Hola Valentin, me pongo en contacto contigo así, ya que te he llamado varias veces y no he podido hablar contigo. Quiero felicitarte públicamente por conseguir tu sueño, ya que poca gente puede decir en voz alta que ha conseguido su sueño. Seguro que has tenido muchas más experiencias positivas que negativas, por experiencia te puedo decir que las negativas acaban desvaneciéndose paulatinamente. Por tanto disfruta de estos momentos y no te canses de contar tus experiencias con la gente que quiera compartirlas contigo. Me reitero en la voluntad de darte mi más sincera enhorabuena. Te prometo que cuando pueda me acercaré para comentar tu viaje. Un fuerte saludo.