miércoles, 13 de abril de 2016

Para ponerse en contacto con Valentín Salvador se puede escribir un email a vespinos@yahoo.es
También existe una cuenta en Facebook con el mismo nombre.

Un vídeo en las proximidades de la isla de Mageroya





En este video se puede apreciar que el tráfico no es intenso en la zona y la carretera tiene un estado aceptable, es la E6. Las imágenes son de un lugar muy al norte, dejado atrás el círculo polar ártico y a poca distancia de la isla de Mageroya. A esta isla se accede por un túnel de cerca de 8 kms de longitud, de peaje, en el que hay dos tramos de la misma lóngitud, uno de bajada que lleva hasta los 300 metros bajo el mar de Barents y otro en subida hasta la misma isla. Dentro del túnel la temperatura suele rondar los 8º, pero lo que más impresiona de este túnel, sobre todo si vas en un vehículo de poca potencia, es la inclinación de la carretera en su interior, un 10%. Más que un túnel parece que estás en una atracción de feria puesto que ves cómo la carretera se esconde hacia arriba, hacia el techo, dándote la sensación de que están circulando en una esfera interminable. La niebla en el interior ayuda a esa sensación.

Pero antes de llegar a ese túnel tenemos muchos kilómetros con el aspecto que aparece en el vídeo, donde las zonas de acampada libre se ven a los lados de la carretera, al igual que los renos y los campamentos "samis" con sus "tipis", que son semejantes a los de los indios americanos, en los que puedes comprar artesanía, pieles y cuernos de teno, o comer un guisado de reno en ámplias mesas con bancos de madera cubiertos con pieles de reno, mientras escuchas una música de fondo que te recuerda a los cánticos apaches en noches de fuego y rituales mágicos.

Se puede ver que el día es soleado, aunque la temperatura no es demasiado baja los 14 o 16 grados penetran por cualquier rincón del traje y eso supone una incomodidad que no apreciarías si circulases una o dos horas, pero cuando llevas circulando más de seis u ocho y el cansancio comienza a aparecer, lo que te apetece es parar y tomar algo bien caliente.

jueves, 27 de agosto de 2009

Fotos enviadas por Ángel Conde y Carmen, de Linares.











Esta simpática pareja de viajeros en moto me acaban de enviar unas fotos del viaje en las que aparezco junto a ellos y también en marcha, punto de vista que por razones obvias no había podido fotografiar personalmente. Día soleado del verano nórdico, buena carretera, poco tráfico y amigos que te hacen fotos... ¿qué más se puede pedir?

Documental en Televiajes

Un documental que Televiajes ha colgado en su espacio de difusión en internet en la que hace un breve resumen del viaje y muestra unas imágenes del final. Interesante: http://www.televiajes.eu/index.asp?pagina=programacion-tv&subpagina=1140&c=55

jueves, 20 de agosto de 2009

Los viajes no terminan con el último Km.


Eso es una verdad incontestable, de la misma manera que las aventuras rodadas no comienzan con el primer Km. Depende del desarrollo y la complicación específica de cada situación, de cada viaje en particular. El mío, el nuestro, comenzó hace mucho tiempo aunque de manera efectiva se puede decir que lo hizo hace dos años. Desde entonces hemos trabajado a diferente ritmo para tener a punto todo lonecesario. Ahora, continuando con el último km. seguimos trabajando, pero eso sí, con la gran sitisfacción de que todas nuestras previsiones se cumplieron de manera satisfactoría, lo cual hace que el mero hecho de escribir estas líneas constituya un verdadero placer.


Me encantan las películas americanas que llaman "road movies", esas que se desarrollan en carreteras que llevan a cualquier sitio y que los personajes se pasan todo el tiempo circulando con cualquier vehículo, parando en moteles, en gasolineras, en restaurantes... desyunando en cualquier bar de carretera y siguiendo camino, improvisando... así he vivido el viaje a Cabo Norte, pero con la garantía de tener amigos cerca y gente que se interesaba día a día por las cosas que podía contar. En definitiva era una mezcla de muchas cosas, incluso de esa tan española que consiste en la necesidad de contar a alguien lo que has hecho, sobre todo si consideras que puede ser de interés a los demás. En eso me siento afortunado porque no encontraría justificación más allá del placer de montar en moto y disfrutar del viaje si no supiese ciertamente que al regresar habría muchos amigos esperando que les diera detalles de lo ocurrido.


Jorge Paredes es un ovetense que hizo el viaje en su Harley. Mucho antes de comenzar el viaje ya estuvimos intercambiando mensajes por internet hablando de la posibilidad de encontrarnos en alguna etapa. Al final, por difícil que parezca nos encontramos. Mejor dicho, Jorge me encontró a mí. Eso ocurrió muy al norte, pasado el círculo polar ártico, cuando él ya volvía. Al parecer me reconoció cuando nos saludamos al cruzarnos en la carretera y decidió dar la vuelta y alcanzarme... eso estuvo muy bien. Recuerdo que estuvimos un rato charlando y haciéndonos fotos, pero sobre todo me llamó la atención un comentario de Jorge en el que me explicó que quería acortar el viaje en unos días, regresar antes a casa. El principal motivo que tenía para ello, a pesar de lo que estaba disfrutando del viaje, era que no tenía a nadie con quien hablar, que tantos días fuera de casa sin poder mantener una buena conversación en su idioma y compartir las experiencias de semejante aventura no eran posibles. Yo lo entendí entonces y lo entiendo ahora. Jorge tenía mucha razón en querer volver. Por eso pensé en mi propia suerte, en la de contar con dos compañeros de viaje que, a pesar de perderlos de vista como al Guadiana de vez encuando, sabía que al día siguiente o al otro los tendría a mi lado e intercambiaríamos nuestras propias historias. Además, cada noche me sumergía en el monólogo de sacar todo lo que tenía dentro de mí, aunque fuese resumido y hasta telegráfico en alguna ocasión, a través del pequeño teclado del ordenador o del teléfono móvil. Ciertamente no llegué en ningún momento a estar solo. También entiendo a Palmieri y a Miquel Àngel, para ellos sería bestial el viaje...


Debo pedir disculpas por los errores gramaticales o sintácticos que pude cometer en mis crónicas, a pesar de que Kiqu desde su casa filtraba algunas de ellas. Lo cierto es que el teclado de mi pequeño ordenador no me facilitaba las cosas porque algunos signos de puntuación o herramientas de escritura no estaban en su sitio... aunque nadie es perfecto a la hora de escribir, esa situación, la postura al escribir (casi siempre acostado) y alguna circunstancia más, hacían que los textos no fuesen todo lo correctos que debieran haber sido. Pero por encima de todo lo importante es que están ahí y que son documentos insustituibles, escritos en el momento adecuado y con la carga emocional justa. Ahora los releo y revivo cada instante, eso para mí es impagable. También he tenido la oportunidad de leer los comentarios de toda la gente que quiso enviarme alguna nota, aunque también pido disculpas por no haberlo hecho en su momento, sencillamente por falta de tiempo. Sabía que existían porque por teléfono así me lo hacían saber, pero no me era posible desplegarlos cada noche para disfrutar de ellos. Ahora lo agradezco enormemente y también disfruto de ellos... por cierto, los tengo impresos en papel y los leo y releo constantemente. Entre los comentarios y las crónicas hay cerca de 70 folios.


Por otro lado espero con ansiedad la publicación de un documental que Tele viajes está terninando sobre mi aventura, que posiblemente estará disponible en internet mañana 21 de agosto. También deseo tener pronto en mis manos el resultado del trabajo literario del propio Luis Barato, en el que día a día iba tomando notas de todo lo que nos ocurría, tanto a ellos en el Hillman como a mí en el Vespino. Piensa llevar a cabo la edición de una novela o crónica de viaje precisamente de nuestras andanzas por todos esos países. Será realmente interesante, sobre todo para mí, ya que en esa obra aparecerán las notas, datos y nombres de lugares que yo no tuve la ocasión o la precaución de anotar... podré recuperarlos de ese modo.


Por último quisiera animar a quienes tengan algo que comentar sobre el viaje o relacionado con él, o incluso que sin tener relación directa nos pueda interesar a los demás. También responderé a preguntas de cualquier tipo que me quieran plantear, pero sobre todo, si existen fotografías o vídeos o algún texto que pueda resultar interesante, agradecería que lo compartieran con nosotros en este blog o a través de correo electrónico en nuestra web.


El viaje continúa.

martes, 11 de agosto de 2009

Datos última etapa y cosas curiosas


Con todo el ajetréo de la llegada creo que no anoté los datos de la última etapa. A riesgo de repetir son los siguientes: 228 kms. a una media de 39 kms. y creo que en 5 horas 40 minutos. Me acompañó mi hijo Samuel con su moto, pero con el motor que Toni Bicis le montó para tal ocasión. La temperatura era de unos 25º y el cielo estaba nublado. Salimos de L'Ametlla de Mar y pronto nos escapamos del tráfico de la N340 para buscar Amposta. Atravesamos la localidad por el centro, cruzando el Ebro por el precioso puente colgante por el que transcurría la carretera nacional hace muchos años.


De Amposta nos encaminamos a La Senia, todavía en tierras catalanas. Allí nos esperaba Kiqu con Pilar, su mujer, y Aina. Charlamos unos instantes y seguimos camino. En Sant Mateo nos esperaba "Quemadillo" para inmortalizar el momento de la entrada en tierras valencianas... el resto ya lo conocéis.


Ahora quisiera hacer una serie de comentarios que se me quedaron en el tintero (valga el simil) por unas u otras razones:


- Comenzaremos por un comentario que hice respecto a la bandera que me acompañó durante casi todo el camino. Digo casi porque en el País Vasco me aconsejaron que la quitara por no molestar a nadie. Yo ni quiero ni debo entrar en polémicas sobre este asunto de los símbolos... durante unos kms. tuvo que viajar la bandera en la maleta... pues vale, no pasa nada. Me parece peor lo que ocurrió en el mismo Cabo Norte. No a mí personalmente sinó a Luis. Resulta que Luis colocó a su Hillman una banderita idéntica a la mía que lucía en determinados lugarles, el Cabo Norte fue uno de ellos. De manera que como la Vespino estaba aparcada junto a su coche, las dos banderas ondeaban próximas y con vigor por el fuerte viento que en aquel lugar suele soplar. Nada de eso hubiese sido realmente importante si no es porque una señora que pasó cerca de Luis hizo un comentario en tono despectivo respecto a la presencia de las dos banderas. Sencillamente recriminaba ese hecho y nos tachaba de "patriotas" de forma exageradamente despectiva, como ofendida de ver esas banderas movidas por el viento. Bueno... yo no soy persona que guste lucir símbolos, ni siquiera me siento próximo a las ideologías políticas que en algún tiempo han usado y abusado de un símbolo que hoy representa a todos los españoles, pero fuera de España, por favor, fuera de España yo soy español y me siento orgulloso de haber nacido en un país que es la envidia de media Europa. Entonces ...¿qué voy a colgar en el mastil de mi moto...?, ¿la senyera valenciana, la bandera recien aprobada de Vall de Almonacid (preciosa, por cierto)?. Creo que en otras circuntancias no hubiese llevado nada, pero un viaje de ese tipo merecía que todo el mundo que me viese supiera de donde venía, independientemente de mis afinidades políticas, que las tengo como todo el mundo y que ya digo, no tienen nada que ver con todo ésto, puesto que esto es una afición que comparto con amigos de todas las ideologías, sexos, razas y condiciones económicas...
¿qué tiene que ver una cosa con la otra?.

Al final, al margen del comentario que oyó Luis de boca de esa señora y del paso por el País Vasco sin bandera, llevar ese símbolo que representa al país en el que vivimos ha servido para entablar comunicación con muchísima gente. Ha servido también para atraer a cualquiera que en los alrededores, español o que hubiese visitado España, fuese capaz de articular alguna frase en nuestro idioma. Ha sido todo un acierto.

Como anécdota contínua puedo añadir que con lo grande que soy yo y lo que abultaba la moto, la gente en los semáforos y al paso por poblaciones y ciudades se fijaba más en la pequeña bandera que en mí o la moto... ¿curioso verdad?.


Por último comentar que, a pesar de que en la primera pueba de equipaje antes de salir de viaje, durante la excursión a Chulilla, apreciamos que la bandera se deshilachaba con falididad (por eso compré 5 más para ir reponiendo por el camino), lo cierto es que aguantó todo el camino las inclemencias del tiempo y un viento que como mínimo era de 40 kms/h.... más de 13.000 ondeando. Pienso guardarla de recuerdo en un lugar adecuado.


- Curiosidades del viaje: a partir de Francia los semáforos cambian de verde a ambar y de ambar a rojo. También al contrario, es decir, de rojo a ambar y de ambar a verde. Es práctico porque a veces evita parar en los semáforos si te acercas a ellos con esa intención y ves que de rojo ha pasado a ambar...
- En carreteras de soble sentido, con un carril de ida y otro de vuelta, se puede torcer a la izquierda para acceder a otra vía, a una gasolinera etc. Lo curioso de estos países es que para ello dibujan un carril entre los otros dos, en el centro, pero a diferencia de los que conocemos que tienen un "Stop" generalmente, en estos países no hay nada. Por eso cuando quieres torcer te acercas a ese lugar y si no viene nadie de frente, reduciendo la velocidad puedes pasar rápidamente. Al principio me pareció demencial, pero luego pensé que en España tendría que haber parado totalmente mi marcha en ese Stop y luego salir, lo cual hace más peligrosa la situación porque la maniobra es mucho más lenta.
- Las autovías son atravesadas por vias secundarias y tienen semñaforos y rotondas. En algunos países, en demasiadas ocasiones, tuve que circular por el arcén de las autopistas. Me quedé perplejo al ver tractores con remolque atravesando autovías de tres carriles por cada sentido y con mucho tráfico. En ocasiones estos tractores tenían que hacer una rápida maniobra para detenerse en la mediana puesto que por el tráfico no podía hacerlo de un tirón... increible. En esas mismas autovías está prohibido circular a los peatones, a los caballos y a los carros, pero no a los ciclomotores. Incluso las bicicletas pueden circular por sus arcenes, es más, las bicicletas pueden circular en sentido contrario a la marcha. Yo me crucé con multitud de bicicletas en el arcén de esas autovías.
- En Holanda los ciclomotores no llevan matrícula y están obligados a circular por carriles bici... "que me lo digan a mí". Los usuarios de esos ciclomotores no están obligados a usar casco.
- Los incómodos, molestos, desagradables y peligros saltos o badenes que se han colocado en todas partes. Me refiero a esos que después de asfaltar una avenida o una calle con un material excelente las autoridades deciden llenarla de obstáculos para que los usuarios no nos pasemos de velocidad. Creo que realmente deberían poner obstáculos a la mala educación y a las malas costumbres, puesto que en los países del norte también se circula y la inmensa mayoría de los conductores respetan los límites de velocidad y las zonas urbanas, sobre todo donde hay personas que pueden cruzar la calzada o símplemente en zonas donde la gente desea habitar con tranquilidad. También los pasos de cebra se respetan de manera escrupulosa. Con esto quiero decir que esos obstáculos tan solo se ven en el sur de Europa, siendo Francia la que más abusa de ellos, pero siguiéndole España muy de cerca. Lo mismo con los coches que circulan con ventanillas bajadas y música a "todo trapo"... claro, podrían decir: "...con lo que me ha costado el loro y que no sepan que lo llevo...". También he de matizar que "energúmenos hay en todas partes", pero cuanto más hacia el sur proliferan más.

- En general, después de cruzar la frontera de España y sobre todo la de Francia se aprecia que las autoridades gastan mucho en la imagen del país, no en todos los casos. Brigadas de funcionarios aseando jardines, rotondas, cunetas y aledaños, los he visto por todas partes. Máquinas cortasetos y cortacesped de todos los tamaños y colores, pero sobre todo me ha impresionado la conciencia de limpieza de los países del Báltico, de Polonia y de la República Checa. En otros países ya lo conocía o sabía de ello, lo esperaba. De los países a los que me he referido me llamó mucho la atención que apenas se ve nada por los suelos que no sea cesped o asfalto o ladrillos o lo que en ese lugar se haya colocado. Las personas no tiran nada o casi nada al suelo. Es más, me llamó muchísimo la atención que una señora que pasaba por las proximidades de una gasolinera se detuviera a recoger unos papeles y unas colillas que había en el suelo y luego las depositara en las papeleras de la misma gasolinera. Pensé que podría tratarse de una persona que estaba contratada para eso, pero no era así... cuando recogió todo lo que vio por el suelo continuó tranquilamente su camino.

Vi más ejemplos de ese tipo, por eso considero que no es casualidad, que se trata de concienciación ciudadana..."pobres pero aseados"...

Las cunetas de las carreteras se ven limpias en general, aunque alguna cosilla aparece de vez en cuando. Fijémosnos en nuestras carreteras... ¿son igual?. Creo que el ejemplo invita a ser imitado, tanto el bueno como el malo.

Espero que en unas generaciones guardemos las cosas en el coche hasta llegar a un lugar donde exista una papelera y no las lancemos por la ventanilla.

- En los países escandinavos, sobre todo en Noruega en la parte norte, los coches y camiones no me adelantaban hasta que no veían la carretera totalmente despejada, llegando a permanecer detrás mío hasta cinco kilómetros. Además no aguardaban el momento circulando pegados a mí, lo hacían a una distancia más que prudencial para pasar al carril contrario y no molestarme cuando me rebasaban. También aquí hubo alguna excepción.
Por último recordar que podéis mandar vuestra fotos a vespinos@yahoo.es o colgarlas directamente en este Bogspot. También podéis añadir cualquier comentario de manera sencilla.

viernes, 7 de agosto de 2009

Entrevista en La Cope

La proeza causa eco en los medios de comunicación. Aquí podéis escuchar la entrevista que La Cope me ha hecho hoy mismo: